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CALOR Y MUCHOS RECUERDOS DESDE LA CAPITAL LATINA DE LOS EE.UU.
Hasta la fecha, todos los países que había tenido el privilegio de visitar durante los casi ocho meses que llevamos de competición, se presentaban como una auténtica aventura para mí, ya que no había tenido la oportunidad de vivir en ninguno de ellos previamente ni tampoco visitarlos en peridos vacacionales.
Nuestro destino durante este mes de mayo, sin embargo, sí es un viejo amigo.
Los Estados Unidos de América es un país que nunca decepciona a casi nadie. Aquí todo se vive intensamente y en proporciones siempre grandes. Y aunque es cierto que en esta séptima parada de la Volvo Ocean Race, Miami, se respira un cierto aire latino en muchas zonas de la ciudad, esto no deja de ser Norteamérica, y cada día aquí me trae muchos, muchos recuerdos de las ciudades de este país que había visitado con anterioridad o en las que viví. Colorado Springs, Atlanta o Chapel Hill, por ejemplo.
Los norteamericanos y norteamericanas destacan por su enorme amabilidad con los desconocidos, siempre ofreciendo ayuda en cualquier cosa por insignificante que pudiera parecer. La educación y los buenos modales por bandera. Es cierto que todo puede parecer un mero escaparate, ya que la auténtica calidad de las personas solo se puede apreciar cuando se espera compromiso e implicación, pero, coincidirán conmigo en que al recién llegado a una ciudad en concreto, le agrada mucho el comprobar esa ausencia total de frialdad en el comportamiento rutinario de las personas tan típica de otros lugares europeos o asiáticos.
Estamos en el centro justo de Miami. Prácticamente al lado del American Airlines Arena, donde hemos podido disfrutar del mejor baloncesto del mundo con los Miami Heat, se alza una estatua a Juan Ponce de León que rinde homenaje a su llegada a esta tierra. Me siento orgulloso de ser yo quien haya tenido que explicar en una reunión al principio de esta estancia aquí, por qué este Estado norteamericano se llama Florida. “Algo bueno se aprende después de doce años en Laude Newton College”, dije a mis compañeros y compañeras de manera irónica. Hablando en serio ahora, lo que es muy cierto es que compartir tantos años en nuestro amado Colegio con profesionales increíbles, te aporta un bagaje y formación cultural que está, habitualmente, bastante lejos de la formación de algunos de los mejores profesionales del mundo en sus campos. Esto es lo grande de trabajar y convivir cada día en un Colegio, te formas culturalmente por todas partes, y ni te das cuenta de ello. Obviamente, el carácter internacional y calidad contrastada de nuestro Centro ayuda a que tu formación crezca aún más.
Para aquellos o aquellas alumnos/as, e incluso padres y madres que puedan no conocer el origen del Estado de Florida, e incluso no se sientan seducidos por Internet, les diré simplemente que el origen tiene que ver, obviamente, con Juan Ponce de León, y también con la Semana Santa. J.K. Rowling dijo una vez en Newcastle en el mes de julio de 2003 “investigar un poco siempre es muy saludable”.
Hablemos ahora de la competición. Simplemente, nadie aquí podría haber imaginado que llegados a estas alturas de la competición, cuando solo nos quedan dos meses de la misma, la clasificación de la prueba podría estar tan igualada, y por tanto, emocionante. El equipo español Telefónica comenzó la Regata arrasando, proclamándose victorioso en las tres primeras etapas oceánicas. Muchos y muchas aquí proclamaban abiertamente que la clasificación general estaría definida, por lo que se refería al ganador final, antes de Semana Santa. No podían haberse equivocado más. El equipo líder de la competición, Telefónica, sigue manteniendo una buena regularidad, pero la progresión fantástica de otros equipos en los últimos meses, hace que la tabla tenga un aspecto inmejorable. Son cuatro los equipos que tienen todas las posibilidades de obtener la victoria final, separados tan solo por 17 puntos entre el primero y el cuarto. Esta es la clasificación general en estos momentos, a la espera de las últimas tres etapas oceánicas y las cuatro últimas In-Port Races (Regatas Portuarias):
-Team Telefónica – 164 puntos
-Groupama Sailing Team – 153 puntos
-Camper with Emirates Team New Zealand – 149 puntos
-Puma Ocean Racing – 147 puntos
-Abu Dhabi Ocean Racing – 68 puntos
-Sanya Team – 25 puntos
Fue el equipo local de los EE.UU., Puma Ocean Racing, quien cosechó la victoria en esta última etapa oceánica entre Itajaí (Brasil) y Miami. Es obvio que el llegar a casa es una perspectiva que motiva especialmente a cualquier equipo de la competición.
Pese a la reducción drástica de la ventaja con respecto a sus perseguidores, el patrón del equipo líder, Iker Martínez, manifiesta que ellos están en una posición privilegiada. Y es cierto. Es una manera ejemplar de mantener la mente fría y animar al resto del equipo cara al final de la competición. Ahora han visto su ventaja claramente mermada, pero también ha mermado el número de etapas restantes antes de acabar en Galway (Irlanda) el próximo día 7 de julio. Poco o nada tiene el mundo de la vela en común con la tauromaquia y Pamplona, pero, también allí, ese primer sábado del mes de julio habrá mucho, mucho que celebrar. Al margen de quién resulte victorioso al final, cada persona que forma parte de esta increíble Vuelta al Mundo a Vela se sentirá tremendamente orgulloso u orgullosa de haber llegado al final del camino y haber contribuido de un modo u otro a que este evento de repercusión mundial siga creciendo imparablemente en el ascenso hacia el mundo de las leyendas.
Mike Sanderson, patrón del Sanya Team y ganador de la VOR 2005-2006, dijo una vez: “La Volvo Ocean Race es mi Monte Everest, lo es todo, lo máximo, algo insuperable que he buscado alcanzar durante toda mi vida.” Y añadió: “Hay algo en la Volvo que te llama continuamente y hace que quieras y quieras volver a ella.” Aunque esta es, obviamente, mi primera, y puede que última Volvo Ocean Race, coincido totalmente con él. Mi rol en este evento no puede ser más diferente del suyo, pero sin duda se siente esa llamada sea cual sea tu papel a desempeñar aquí. Esto es como una cruzada de titanes que te puede deparar gloria eterna.
Se acabaron ya las largas horas de vuelo, las tediosas esperas en aeropuertos por todo el mundo y los enormes cambios horarios. Aunque, sin duda, eso también forma parte del carácter excepcional de una experiencia de esta magnitud. Tras una semana en casa para recargar las pilas, que buena falta hace cuando trabajas tan intensamente en un aula, me desplazaré a Lisboa para las dos semanas de colegio de esa parada. El comprobar que apenas unas pocas horas después de haber abandonado tu casa llegarás a tu destino es realmente reconfortante. Por mucho que te guste cualquier cosa en la vida, si abusas de ella el placer puede desvanecerse. Como cualquier otro trabajador o trabajadora que vuelve a casa tras la mayoría de etapas, he tenido que abusar y abusar de vuelos y aviones durante estos meses. La Volvo Ocean Race vuelve a Europa. Parece increíble que estemos afrontando ya el final del octavo mes. Literalmente, parece que fue ayer el día 1 de octubre cuando todo esto empezó para mí en Alicante. ¡Qué recuerdos! Nuestra capital de provincia ha tomado para mí una nueva dimensión gracias a nuestras seis semanas allí en otoño que marcaron el inicio de esta Vuelta al Mundo. Dimensión que ya permanecerá para mí vitaliciamente depare lo que depare el futuro.
Está claro que cuando disfrutas cada día con lo que haces y lo que vives, el tiempo no es que vuele, es que se convierte en algo totalmente imponderable y en una ilusión totalmente inatrapable que se desvanece inexorablemente. Lo curioso es que, al igual que en una carrera de maratón, el trabajo duro en el aula puede engañarte. Cuanto más te gusta lo que haces, más te dedicas a ello, y la intensidad puede alcanzar tal punto que a veces te puede pasar factura. Igual que el corredor de fondo, hay que aprender a dosificar tus energías, y no emplearlas todas aunque te sientas eufórico. El mejor remedio para el cansancio, al margen de los plátanos, los yogures súper energéticos o unas buenas siete horas de sueño, es sin duda, el desempeñar con toda la ilusión del mundo tu cometido. Eso no desfallece nunca.
Puede que sea esto, la única cosa en común que un enamorado de la enseñanza pueda tener con estos magníficos regatistas.
Tras Portugal, donde espero disfrutar de nuevo hablando en lengua valenciana, nos queda Lorient (Francia) y Galway (Irlanda). Estas tres últimas etapas ya sin solución de continuidad desde finales de mayo.
Algo que realza todavía más el carácter único y, me atrevería a decir, elitista en cuanto al equipo de profesionales del evento, es que son más de 20 las personas de la VOR que apenas unos días después del final en Galway, cogerán un avión directo a Londres para trabajar en los Juegos Olímpicos que comenzarán el próximo día 27 de julio. Técnicos de televisión, periodistas, y profesionales varios. Entre ellos, la madre de dos de las alumnas (Molly y Ebba) de Laude Newton College, con quien trabajo cada día, Neith Astradsson. El futuro es algo siempre imponderable, pero puede que la familia Astradsson vuelva a nuestro Centro algún día. Desde luego, tanto sus padres por una parte, como Molly y Ebba por otra, no podrían nunca hablar mejor de lo que lo hacen del que ha sido hasta apenas hace unos meses su Colegio. El resto de padres de nuestro Colegio aquí no hace más que admirar de manera increíble el nivel que estas dos fantásticas alumnas han alcanzado. Está claro, cuando quieras comprender el presente y atreverte a predecir el futuro, mira al pasado.
Desde estas líneas, quiero mandar todos mis mejores deseos, junto con mi satisfacción y orgullo infinitos, a los alumnos y alumnas que, junto con nuestro Coordinador de los Programas Internacionales, Jorge Sevilla, están pudiendo vivir una experiencia tremendamente enriquecedora y formativa con su participación en el Modelo de las Naciones Unidas nada menos que en el mismísimo United Nations Building en Nueva York.
Espero ilusionado mi próxima visita a nuestra gran Comunidad Educativa del próximo día 25 de mayo. Nada menos que en el Día de Puertas Abiertas. Cuando en lo que más piensas durante los vuelos de vuelta a casa tras cada parada es en poder visitar tu Colegio, aunque solo sea por unas pocas horas, o bien tienes un serio problema o una gran bendición. Problema porque te das cuenta de que resulta tremendamente difícil separarte de él, de que es algo que está muy dentro de ti, y que eres casi un esclavo. Y bendición eterna, sin duda, porque te llegan sensaciones de que lo ha representado todo para ti durante muchos años, y con la misma ilusión visible en los ojos de un niño cuando se levanta el Día de Navidad, se ve en ti cuál es el lugar del mundo al que puedes llamar hogar.
En inglés decimos “Home is where your heart is”.
Nos vemos muy pronto.
Un muy afectuoso saludo.
Javier Cerdá
Profesor Oficial VOR 2011-2012





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